viernes, 30 de abril de 2021

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO

 

186,-Daniela Cruz

 

Día jueves unitario en mi cuerpo.

He amanecido abierta, buscando el río tras la puerta clara. Huelen mis cavernas a humedad trasnochada y blanca. Y la luz me persigue como a los planetas.

Más allá de los asteroides hay un mar esperando peces. Hay algas sonrojadas aguardando tiburones o pequeños calamares que rasguñen sus hojas. Imploran una imposible visita matutina. Un destello oscuro que las mute o las destruya de un sorbo.

Las palabras me salen lentas ahora y me cuesta tanto mancharme hoy. Sudo, y mi voz se va ausentando por el mismo camino por donde hace unos días llegó la duda y el desconcierto.

Busco el espacio y me dejo palpar, a veces el aire no es tan arisco. Pero también me da miedo y retorno a las paredes oscuras. Entonces, también temo la luz.

Apenas veo las cosas que siempre están conmigo: mis libros y el teléfono, Azul y su sueño inmenso, Neptuno y sus burbujas, la censura y el vacío.

De repente llueve y Azul no está. Nunca hay nadie cuando llueve. Jamás la lluvia se acompaña de ángeles o un simple puñado de tierra seca.

 

jueves, 29 de abril de 2021

 

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO

185,-Antonio Marín Albalate

Poema de paz en Palestina con John Lennon de fondo

A Ahed Tamimi

              Compareceré ante el Señor de la Canción
                sin nada en mi lengua excepto “aleluya”.
                                                            LEONARD COHEN

Con devoción casi religiosa,
yo militante partisano enfermo
de odio y descreído
(¡aparta Israel o te destrozo!),
en el día de hoy de rodillas
ante ti en mitad de la metralla
(mientras suena ”Imagine”),
alzo mi cáliz de fuego cruzado
pidiéndote por la paz de Palestina,
oh, Leonard Cohen, mi señor, icono
del poema, Señor de la Canción,
para que al fin pueda cantar contigo
“Hallelujah” la tierra entera. Amén.

martes, 27 de abril de 2021

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO

184,-Guadalupe Grande

Instante

Caminar no es suficiente
          el polvo del camino no hace vida
          La mirada se aleja
          Agua sobre el papel
          y espuma sobre la palabra


Eres una grieta en el tiempo, Padre:
nada en ti dura y todo permanece.

Pronunciar la primera palabra
y acudir el desastre fue todo uno,
en aquel instante en que te dibujamos
el rostro de los días.

No pudo ser,
nunca pudo ser,
nunca habría podido ser,
y sin embargo, tenaces son las sombras
en su vocación de carne,
obstinado su aliento
y terca su palabra.

          Vivir no tiene nombre.

 

 

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO

183,-Ángel Calle Collado

Obstinación vital

                                        
“La sangre derramada no se seca”
                                                                          Mario Benedetti

La vida es un mar verde y obstinado.
                 Viene y se va
                      nos recorre
rizando besos
que vuelven y nos humedecen
como lluvia repetida.

Tiene una enorme vocación de existencia azul.

Hoy, sin embargo, la sangre anda siendo esparcida:
los arrendatarios de la muerte
exigen su cosecha negra.
Pero la sangre no se ahuyenta, no se seca.
Puede más su destino de vivir
que nuestra teatralizada indiferencia.

Acudirá entonces a sus gasolineras
para girar acusadora en nuestros desplazamientos.
Invertiremos en su bolsa
y adquiriremos títulos ennegrecidos, riqueza cómplice.

A ratos también, por oleadas a veces
la sangre derramada volverá a nuestros cuerpos
resucitarán los brazos callados
y armaremos lluvia blanca incontestable
que será sangre
              venas del mundo
su memoria de agua
                y el dolor de cada asesinato.

 

domingo, 25 de abril de 2021

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO



182,-DELMIRA AGUSTINI

 

Iniciación

 

A la sagrada selva en que el ave se inspira,
Dando vuelo a los sueños sonoros de mi lira,
Entro: los ojos verdes de la serpiente de oro
Brillan en la maleza; cesa el alado coro.

En su meliflua glosa: Eolo se respira;
El alma del boscaje parece que me mira
Y en el cielo los ojos de Apolo nubla un lloro…
Yo desplego ampliamente mi oriflama sonoro


Y saludo a la selva. Solo contesta Apolo;
Eres grande –me dice- tu destino es ser solo
Por odio de las sierpes y miedo del bulbul;
¡Oh gloria la más grande! –y su sonrisa ardiente
Llenó el abismo azul…
                                     ¡Luego tornó su voz
La soledad encumbra, vivirla augustamente
Es igualar las cimas, es acercarse a Dios!