lunes, 25 de octubre de 2021

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO

365,-MIGUEL HENÁNDEZ

El niño yuntero

 

 

Carne de yugo, ha nacido
Más humillado que bello,
Con el cuello perseguido
Por el yugo para el cuello.


Nace, como la herramienta
A los golpes destinado,
De una tierra descontenta
Y un insatisfecho arado.


Entre estiércol puro y vivo
De vacas, trae a la vida
Un alma color de olivo
Vieja y ya encallecida.


Empieza a vivir, y empieza
A morir de punta a punta,
Levantando la corteza
De su madre con la yunta.


Empieza a sentir, y siente
La vida como una guerra,
Y a dar fatigosamente
En los huesos de la tierra.


Contar sus años no sabe
Y ya sabe que el sudor
Es una corona grave
De sal para el labrador.


Trabaja y mientras trabaja
Masculinamente serio,
Se unge de lluvias y se alhaja
De carne de cementerio.


A fuerza de golpes, fuerte,
Y a fuerza de sol, bruñido,
Con una ambición de muerte
Despedaza un pan reñido.


Cada nuevo día es
Más raíz, menos criatura,
Que escucha bajo sus pies
La voz de la sepultura.


Y como raíz se hunde
En la tierra lentamente,
Para que la tierra inunde
De paz y panes su frente.


Me duele este niño hambriento
Como una grandiosa espina,
Y su vivir ceniciento
Revuelve mi alma de encina.


Lo veo arar los rastrojos,
Y devorar un mendrugo,
Y declarar con los ojos
Que por qué es carne de yugo.


Me da su arado en el pecho,
Y su vida en la garganta
Y sufro viendo el barbecho
Tan grande bajo su planta.


Quién salvará a ese chiquillo
Menor que un grano de avena?
De dónde saldrá el martillo
Verdugo de esta cadena?


Que salga del corazón
De los hombres jornaleros,
Que antes de ser hombres son
Y han sido niños yunteros.

 

 

 

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO

364,-GUADALUPE ÁNGELES

¿A qué jardín te vas, madre?
¿Qué miras cuando se pierde tu mirada?
Pienso que tomas la mano de algún muerto,
besas pausadamente unos labios que ahora son ceniza
y un gesto ligero, extraviado, nace en tus labios
    al roce de mi recuerdo.

Madre, llévame a tu jardín,
¿allá eres una niña que salta la cuerda,
una joven que moja si pie en el río al atardecer,
deshaces mariposas,
tallas sus alas entre tus dedos tintos de muerte?

No volveré a llorar sobre tus ojos de pálido fuego,
prometo no entrometerme en tu tristeza,
solo dime que bajo tu corazón pace la dicha
(aunque mientas)
y te prometo, cada navidad,
     llevar contigo al niño viejo,
     para su resurrección y nuestra alegría.

domingo, 24 de octubre de 2021

 

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO

363,-Manuel Unión Guisado

Petenera

Arcano y enigmas de cantes gitanos
Antigua copla de años atrás
En lo jondo de livianas y tonás
Que llegan de sus labios a sus manos.

Allí la Petenera cantaora
Envuelta con el aura de leyenda
Pues hasta sefardita fue su hacienda
Riqueza de la voz en sangre mora.

Fue Pastora Pavón quien acuñara
Las formas de la vieja petenera
Naranjito de Triana la heredara

Con el cante moderno que genera
Del ancestro racial de los gitanos
Que expresan su dolor de mil maneras.

sábado, 23 de octubre de 2021

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO

362,-ANA MARÍA NAVALES

Alguna vez se cansan las palabras…


Alguna vez se cansan las palabras
y nos piden una tregua,
audaces vuelan del nido
en busca de otras manos y otro tiempo.
Y se ve el poeta al borde de la nada,
sobre el papel una luz mortecina
que no alumbra la espera ni la noche.
Cuando los siete círculos
se alejan del fuego y de los pájaros,
vuelven, como golondrinas sin alas,
el ayer y los verbos y los nombres.
Y hay que quitarles el miedo,
vigilar los cuadernos del otoño,
tomar el camino por otro lado
y convencerse de nuevo
de que siempre hay un mañana
con las palabras desnudas,
al sol tendidas en la blanca arena.

 

 

 

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO

361,-JOSÉ MANUEL SITO LERATE

Lista entrañable

Ahora haré la lista
de algunos recuerdos,
de entrañables cosas,
pues me he puesto tierno;
por aquél reloj
cuando paré el tiempo,
mientras yo jugaba
exactamente a eso,
por mis botas de agua,
por mi chubasquero,
por mis tres bufandas
que tejió el invierno,
color y olor rayos,
color y olor truenos,
y si empecé un libro,
-siempre el mismo empiezo-,
coloreo a un principio
de final de cuento,
porque fui de goma,
lo fueron mis huesos,
porque me hice heridas
que no me dolieron,
porque tuve un gato
con nombre de perro,
un cuervo orador,
y un canario negro.
Por mi antigua firma
que entinta conservo,
que fue santo y seña
que es trazo y es gesto,
garabato alado
y algo pintoresco,
firma que aun abstracta,
que merece un beso,
un beso con lengua,
con lengua el tercero
que le doy yo a un folio
y él me deja hacerlo,
de sabor a escarcha
y a polo de hielo,
y a polo de tinta
que es un sabor nuevo,
que a polo de letras
y polo de verbo.
DE estas imples cosas
 yo me enorgullezco,
porque tuve un gato
con nombre de perro,
un cuervo orador,
y un canario negro.