jueves, 31 de diciembre de 2020

 

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO

68,-Gloria Fuertes

Al borde

Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.

He estado al borde de la tuberculosis,
al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde de la envidia,
al borde de la fama,
al borde del amor,
al borde de la playa,
y, poco a poco, me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,
al borde de despertar.

 

miércoles, 30 de diciembre de 2020

67,-Faustino Lobato


                          III 

EXISTIR en el hastío de los días,

monocordes y grises, y en los alegres,

en todos los días de amor

que dan felicidad sin nombre,

que pasan y dejan su huella

en la brisa del recuerdo;

EXISTIR, con las manos tendidas,

abiertas en señal de duelo, de oración

por todos los muertos, por todas las injusticias

que rompen el horizonte humano,

por todos los sinsabores,

por todos los desprecios;

EXISTIR, con los pies en la tierra,

pegados a ella hasta enamorar los cielos,

prometidos paraísos de otro día

en discursos envueltos,

transformados hoy en deseos,

en sinceros ideales vestidos

aún de Invierno;

EXISTIR, con la rabia en la boca,

y los ojos ciegos al llorar en mi adentro;

con el infierno de la duda y en la sinrazón

quemando trozos de alma

y de sentido amor;

en el rechazo, con torpezas,

amordazado;

EXISTIR, con la vida en vigilia,

insomne, pendiente y a la espera;

viviendo en la crecida, en un permanente nacer

con el deseo de los hambrientos,

con la locura de confiar en blanco;

EXISTIR en el calor de los días,

con la casa en fiesta y el alma vestida

de todo lo humano, de dioses y Olimpos,

de cielos, de lo que comprendo, de todo lo vivo

y de lo contrario;

Existir con la esperanza dolorida

y un vivir de primavera,

renaciendo siempre

y amando ...

 

66,-Neus Aguado

Necesito llorar cuanto el silencio esgrime


Necesito llorar cuanto el silencio esgrime                   
para acallar conciencias y neutralizar verdades.             
Trepanar con soltura los cerebros amigos                     
y verificar que alguna vez existieron en mí.                 
Compadres de alguna fiesta inconclusa                         
a la que llegué con excesivo retraso.                         
Llegue descalza como una antigua carmelita                   
y mis hábitos –siempre fueron malos- impregnados de ron.     
Mas eso no fue óbice para brindar por todos ellos.           
Miles de copas he vaciado junto a mis amigos                 
y fieles bebieron y fieles bebimos durante horas.             
Ninguno pudo acompañarme más allá de la vida                 
ni tampoco quisieron acompañarme hasta la esquina.           
Pero mis amigos son buenos y todo lo festejan con vino.       
Y yo soy una ingrata porque siempre me quejo:                 
sin comprender que ellos son mi único vino, la mejor la marca.



 

 

lunes, 28 de diciembre de 2020

 

65,-Pep Castells Casellas

 

La ventana no es responsable,
de tu ceguera.
Incapaz de escapar
de la niebla que te emmetio.
Has estado reclamando demasiado tiempo
con tus versos, canciones
y épicas románticas
en vírgenes, blancos, puros papeles.
La ventana siempre ha estado abierta
y si vierte un poco en ello
pude oir e incluso ver
los monstruos ensayando la tierra
con la sangre de los que se revelan.
Cuando las sirenas se apagan
mirarás al campo de batalla
y escribirás los versos del combate,
acurrucado detrás de la ventana
a la mano tu cerveza artesanal
y con la última edición
de una historia de la revolución