lunes, 14 de diciembre de 2020

 

MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO

51,-Francisco Gálvez Inchausti

El laberinto

Probad a soltar poemas sueltos
en cualquier tipo de habitáculo
que la soledad posea como propio.

Sin duda se sentirán a gusto.
Correrán gozosos demoliendo
todo lo poco, poquísimo,
que hallen a su paso.
Vivarachos estirarán
sus garabateados miembros
rogando licencia
para proseguir su danza
descaradamente insulsa.

Por descontado doy
que conocéis
lo somero de su euforia.
La soledad es un ser extremadamente arisco:
tiene ojos de Radio Nacional
y labios de noche en vela;
come sillas, complejos, escritos,
y gusta de especial manera de los versos,
aunque no los digiere (pura gula);
luego del festín acostumbra a defecarlos.

Es seguro que entonces
habréis de utilizar la papelera para ellos
con un cierto sentimiento de culpa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario