MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO
39,-Luis Álvarez Lencero
El hambre
Recoged
esta angustia poblada de caminos
de labios que se abren como alas al viento
precipitadas uñas de airados torbellinos
que implacables y oscuros arrastran al hambriento.
Hay
lágrimas que empujan casi diariamente
desde el hueso más hondo del hombre desolado
una pena de lobo sangrando en cada diente
y un ladrar de mastines en la sal del costado.
Qué sencillo
es el barro del que no come nada
del hombre que se arropa la voz con un mendrugo
golpeando las puertas con la mano gastada
de sufrir paso a paso la voluntad del yugo.
Le
arañan las raíces dela leche primera
que el pezón de una madre le vomitó en la boca
y empuña con el alma la más sucia bandera
de ser un triste barro y el corazón de roca.
El
hambre es como un olmo que crece hasta la muerte.
Se calienta con sangre y se nutre de llanto.
Echa ramas al aire y en el tiempo se vierte
y se tumba en un hoyo de cualquier camposanto.
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