MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO
160,-Mª Ángeles Meso
Se contrae y excede a la velocidad
que no puede distinguir cuál es su contenido.
Fue preciso llorar como un payaso
desnudando, capa a capa, la cebolla. Ras-ras
de minúsculas patitas
de animales de una hora.
El machetazo amputaba o hería gravemente
las muñecas.
Fue preciso seguir oyendo el silencio endurecido
con que la flor del azafrán se agarra al suelo.
Esa flor tan cara de los huertos de la infancia,
esquilada sin piedad, arreada por garrotes de pastor,
retando al alfiler que no se aleja.
Fue preciso ver rodar entre la nieve, élitros
y antenas por el luto a toda vela. Ras-ras
Y fue na risa radioactiva
de animales de una hora,
de minúsculas patitas,
lo que vino a guarecerse
en estos pabellones auditivos de extrarradio..
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