MIS 365 POETAS DE TODO UN AÑO
155,-Carlos Alberto Herrera
REDENCION
Yo soñé que era un árbol,
Yo pensé en el arraigo,
Y en el sitio elegido
Afiancé mis raíces,
Imaginé un pedazo
De cielo despejado,
Desde onduladas lomas
Se acercaban los pájaros,
Por el viejo recodo
Del camino cercano.
Vi llegar peregrinos
Con los pies desollados
A aliviar sus espaldas
Sobre mi tronco pardo,
¡Ay! la fresca vertiente
Que alimentaba el lago
Abrevando mí sabia
Su frondoso legado,
Yo escuchaba las aves
De placer deleitado.
El susurro del agua
Fue en mi espíritu un bálsamo
¡Ah! las flores aquellas
De tonos azulados,
Un balar de terneros
Triscando entre los pastos
Renovó mi corteza
Con el suelo abonado,
Pero hete aquí, de pronto
Que mi mundo ha cambiado.
Sin que yo me enterara
Mis pies se han liberado,
Y las ferras raigambres
De mi destino de árbol
Han ganado en altura
Y, entre nubes andando,
Fragancias nemorosas
Me inauguran los ánimos,
Y tan libre me veo,
Me siento tan liviano
Que, convertido en brisa,
Alegre, me desplazo.
Hoy, desde estas alturas,
Con ojos asombrados,
Me están viendo y los veo,
Me saludan al paso,
Me traicionan los ímpetus,
Ser viento huracanado
Pero, pronto desisto
No disfruto ni un palmo.
¡Qué agradable destino
Viajero, derivando
Redimido y etéreo
Cual bandada de pájaros!
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